El 18 de abril, el Padre Bernardo Francisco de Hoyos (1711-1735) será beatificado en Valladolid, en una ceremonia a la que está previsto que asistan 20.000 fieles, cincuenta obispos y entre setecientos y mil sacerdotes, así como el máximo representante de la causa de los santos del Vaticano, Angelo Amato. En "La compañía del Padre Hoyos", Burrieza detallará los problemas a los que se enfrentaron los jesuitas pocos años después de la muerte del Padre Hoyos, al ser expulsada de España y sus territorios de Ultramar en 1767 a causa de una pragmática sanción dictada bajo el reinado del Borbón Carlos III. Esa decisión implicó la confiscación de los bienes que poseían, lo que ha imposibilitado que hoy se disponga del cuerpo y de reliquias del santo para sacarlas en procesión después de la ceremonia de beatificación, ha incidido el autor. Burrieza, experto en la Compañía de Jesús, destaca en su obra la cualidad de "grandes maestros de la palabra predicada, confesada, enseñada y escrita" que eran los jesuitas en ese contexto histórico, así como su especial posición respecto a "las cosas del mundo" y su manejo de "muchos asuntos" que incomodaron al poder. "Por esto, la posición de los jesuitas era distinta, pues ellos se implicaron en cosas del mundo en un momento en el que se consideraba que para alcanzar la santidad había que pertenecer a una orden religiosa, no había santos seglares", ha reflexionado. El libro también da una visión de algunos de los jesuitas destacados de la época, como Francisco de Rábago, confesor real de Fernando VI, Juan de Loyola, quien fuera confesor del Padre Hoyos, o el misionero popular Pedro de Calatayud. Respecto a este último, está previsto que en la beatificación del jesuita vallisoletano se presente como reliquia una carta que se escribió con este misionero navarro, pues la Iglesia considera como válido a tal fin cualquier cosa que haya tocado la persona que se quiere santificar, ha especificado Burrieza. Los misioneros populares eran religiosos que iban de ciudad en ciudad, "casi poniéndolas en estado de sitio", con el objetivo de predicar la fe cristiana y que eran "grandes estrellas" siglos atrás. "La compañía del Padre Hoyos" también destacará la "gran capacidad de liderazgo y para capitanear equipos de trabajo" de este religioso, hecho que demostró en su difusión del Sagrado Corazón de Jesús. EFE rag/pddp |